La resistencia a la insulina es un hallazgo muy frecuente en los adultos, incluso jóvenes y niños. Su persistencia sin tratamiento, conduce al desarrollo de Diabetes mellitus tipo 2. Con mucha frecuencia estos pacientes son medicados con sensibilizadores de los receptores de insulina, el más común: la metformina. Incluso hay personas que se automedican con este para «bajar de peso».
Hoy les quiero comentar de forma sencilla y clara, sobre un estudio que tiene tiempo, donde se comparó el ejercicio físico + alimentación saludable con el uso de metformina, para la prevención de la diabetes en pacientes insulinorresistentes.

Los pacientes sometidos a un plan de alimentación hipocalórico + 150 min de ejercicio semanal y asesoría personalizada mostraron una mayor pérdida de peso que aquellos tratados con metformina 850mg dos veces al día.

Así mismo, como vemos en los gráficos, a los 4 años los niveles de glicemia en ayunas y de hemoglobina glicosilada (otro marcador del comportamiento del «azúcar» en la sangre) fueron menores en aquellos pacientes que introdujeron cambios en el estilo de vida versus aquellos tratados solo con metformina.
De lo anterior resalto la importancia de no limitarse al uso de los fármacos sin tomar en cuenta los hábitos de alimentación, los cambios de patrones de conducta e sin incorporar la actividad física a nuestras vidas.
Los mejores resultados pueden obtenerse combinando ambas estrategias. Y adicionalmente obtendrás los demás beneficios sobre la salud, más alla de la glicemia, que trae consigue el hacernos conscientes de nuestro estilo de vida actual y orientarlo hacia uno más saludable.
Espero que este artículo te lleve a una reflexión. Mi intención es dejar en ti una inquietud que te lleve a ese proceso de toma de conciencia de tu realidad actual: es de ahí de donde parte todo.